viernes, 7 de diciembre de 2007

Sin palabras, para decirte...


La llevaba buscando varios días amargos, andaba perdida...tras las cortinas del cajón desastre mi mente, o por debajo de las dunas de alcanfor que cubría el velo de mis ojos. Y ahora, al verla, solo quiero palabras bonitas, telegramas de fresa, siete mares y corazones de manzana. Me alegra pensar que hay cosas inevitables e inefables, como que alguien (va por ti...) me enseñe a mirar y encontrar esperanza...Gracias

" Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla"

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La esperanza y la fe de los espermatozoides en su camino de supervivencia, la alegría de vivir, que simpre debe estar ahí, luchando contra los elementos que se presenten, abriendo los ojos y apretando los puños con fuerza, remando y remando, hasta llegar a mar abierto, donde sólo estamos nosotros, contra nosotros mismos, a merced del viento y el oleaje de la vida, pero con nuestros brazos y nuestro coraje!!

Anónimo dijo...

Me alegro de que por fin dejes pasar la luz la luz por tu ventana, esa es la mentalidad, ese es el camino, poco a poco sin prisas, los ojos han de acostumbrarse a las nuevas tonalidades, descubrir nuevos colores, pintar nuevas paredes…hasta que finalmente la luz invada todos los rincones. Con calma, todo llega, lo que ha de ser será. Ce’s la vite.

amina dijo...

A veces nos aferramos a tinieblas imvadidas por la oscuridad,volvemos a conocernos a traves de las miradas que nunca cruzamos,por fin he vuelto a sentir que cada rayo llena mi vida,hacia algun lugar que aun no conozco